El recorrido tipo de un investigador

La investigación universitaria en humanidades y ciencias sociales. Instituciones, instrumentos, oportunidades

Guía escrita por Federico Vasen

1. Qué es este texto

Ya desde los primeros momentos en que uno se plantea dedicarse a la investigación, toma nota de un montón de términos, instituciones y mecanismos de los que antes difícilmente había escuchado hablar. Aparece una jungla de siglas, cifras y requisitos que en los que probablemente nunca antes se había reparado, pero que hay que internalizar y con los que hay que aprender a lidiar para poder tener una dedicación completa a las tareas de investigación. En este texto brevemente reseñaré cuáles son los hitos en la carrera de un investigador universitario, es decir, cuál es un recorrido tipo, para luego poner en relación las distintas etapas de esta carrera con las oportunidades de financiamiento que existen. Antes de comenzar, hago dos aclaraciones. En primer término, dejar sentado que lo que se describe a continuación es solo un recorrido posible, y que existen múltiples y variadas posibilidades alternativas, algunas de ellas quizás más interesantes o novedosas. Una carrera es ante todo un itinerario personal y cada uno es capaz de darle un plus a su perfil a través de sus características e intereses diferenciales. En segundo término, recordar que estas cuestiones son cambiantes, y que lo que se describirá se relaciona con el estado de cosas en 2010, y es seguro que muy prontamente esté desactualizado. Finalmente, en este artículo pretendo contextualizar aunque más no sea de modo esquemático, el lugar de las ciencias sociales en las políticas científicas actuales.

2. Cuál es la carrera tipo de un investigador universitario

Las características actuales del sistema científico presuponen que cualquier persona que quiera realizar actividades de investigación en forma independiente debe poseer el título de doctor. Éste se considera el título académico máximo, es decir, que no existe ningún título superior y por tanto quien accede al título de doctor ha completado sus actividades formativas formales, si bien –claro está- la investigación en sí misma es un proceso formativo y de aprendizaje y no puede decirse que quien se dedique a la investigación deje alguna vez de formarse. En forma consecuente, quien quiera dedicarse formalmente a la investigación, deberá llevar adelante una carrera de doctorado. Ésta consiste en el desarrollo de una investigación original, que será presentada en forma de tesis (un escrito de 300 páginas aproximadamente) ante un jurado. El proceso de investigación y redacción es supervisado por un investigador que necesariamente debe ser doctor y tener experiencia acreditable en el campo de estudios en el que se realiza la tesis. De acuerdo a una evaluación de los antecedentes del candidato, también será necesario cursar y aprobar algunos cursos de doctorado, que tienen un formato similar a los seminarios del final de la carrera de grado (lectura de textos, exposición, trabajo final...). En tanto se considera que para llevar adelante satisfactoriamente el doctorado -en un plazo de 5 años desde la finalización del grado- es necesaria una dedicación exclusiva a las labores de investigación, es que existen las becas de doctorado (en la sección siguiente más detalles sobre este punto).

El mundo académico es altamente competitivo e incluso antes de recibirse uno puede comenzar a participar en actividades de investigación con el fin de sumar antecedentes. En las ciencias sociales fundamentalmente esto se da a través de la participación en los proyectos de investigación de las cátedras o de algunos profesores. El acceso a estas instancias es generalmente discrecional, uno debe acercarse a algún profesor en cuya temática de trabajo se esté interesado. Los seminarios del final de la carrera suelen ser instancias importantes para este tipo de contacto. Por otra parte, también podemos sumar antecedentes a través de la presentación de ponencias en jornadas o congresos de la especialidad. En la Facultad de Filosofía y Letras (UBA) existe la figura de adscripto de cátedra, en el que un alumno se inicia en las tareas de docencia e investigación a través de un proyecto personal. Sin embargo, más importante que todo esto, es el promedio de la carrera. Para el acceso a las becas de doctorado, lo más importante es el promedio de las calificaciones de grado, que en algunos casos otorga el 50% del puntaje total de la solicitud.

Cabe señalar que tener una beca no es una condición necesaria para realizar un doctorado, su función es garantizar la dedicación exclusiva a esta tarea. Se puede cursar un doctorado y trabajar a la par, pero la tarea es más ardua. Los requisitos de inscripción a un doctorado requieren de un director que cumpla con los reglamentos del programa elegido y elaborar un plan de trabajo que sea aprobado por la comisión de doctorado respectiva.

2.1 Maestrías

Hace algunos años empezaron a ofrecerse en el área de ciencias sociales y humanidades diversos programas de maestría. Al igual que para el doctorado, para obtener un título de Magíster es necesario realizar una tesis. Sin embargo, no es requisito que el este trabajo contenga investigación original, es decir, producción de conocimiento nuevo. A diferencia del doctorado, los programas de maestría son más estandarizados, requieren la aprobación de un número determinado de materias obligatorias y algunas optativas e incluyen un seminario de tesis, en el que se orienta a los maestrandos en la realización de la tesis. Las maestrías están pensadas para dos años, si bien en la práctica, son contados los que realizan la tesis en esos dos años, más bien se tiende a terminar la cursada en ese plazo y luego dedicarse a la realización de la tesis. A diferencia de los doctorados, las maestrías no poseen un perfil únicamente académico, sino que también se orientan a cuestiones técnicas y de gestión. De hecho, los famosos MBA son programas de maestría. En algunas áreas de las ciencias sociales como la sociología o la ciencia política, sólo en los últimos años se establecieron programas de doctorado acreditados, y por tanto se obligaba a quienes querían seguir carreras académicas a realizar una maestría. Hoy sin embargo no es un requisito, y si bien a veces es atractivo en un primer momento por su forma más estructurada, termina siendo un lastre, pues no exime del requisito de doctorado, que habrá que realizar en última instancia. Se puede financiar una maestría a través de una beca, pero ningún sistema de financiamiento otorga más de 5 años de beca de posgrado. Por lo tanto, si se cursa una maestría deberán realizarse dos tesis (maestría + doctorado) en 5 años mientras que si se cursa un doctorado únicamente, se tiene los cinco años para esta tarea. A favor de la maestría puede decirse que tenerla terminada exime en la mayoría de los programas de doctorado de la realización de la mayoría de los cursos específicos de doctorado y brinda experiencia en la redacción de la tesis (si no se ha realizado una tesis de licenciatura). En síntesis, las maestrías son más fuertes en las ciencias sociales que en las humanidades y brindan una formación de posgrado básica más estructurada, pero que no exime de tener que emprender luego estudios de doctorado. Como hemos dicho al principio, el título que abre las puertas a avanzar en el campo de la investigación es el de doctor y no el de magíster.

2.2 Estudios en el exterior

Los estudios de posgrado pueden realizarse en el país o en el exterior. En los últimos años se han ampliado las becas para permanecer en el país, y se han consolidado los programas de posgrado. Sin embargo siempre existen posibilidades para realizar maestrías o doctorados en el extranjero. Se trata en el fondo de una decisión política, a qué sistema se quiere aportar con las propias ideas. El problema de emigrar no sólo es afectivo, sino también que muchas veces la inserción a la vuelta es complicada, al permanecer en el país se afianzan redes de contactos que luego pueden transformarse en oportunidades laborales, principalmente docentes, en la medida en que las universidades no suelen llamar frecuentemente a concursos abiertos. Por otra parte, a lo largo de la carrera de doctorado existe la posibilidad de realizar estancias cortas de investigación en el exterior (generalmente de entre 3 y 12 meses), realizando tareas de archivo, recopilación bibliográfica -o incluso trabajos de campo en el caso de estudios comparados- en centros de excelencia de otros países, y contactándose con especialistas de nivel mundial en el campo de estudios elegido.

2.3 Posdoctorado

Una vez terminado el doctorado, existe una instancia que ya está establecida en las ciencias exactas y naturales, y que es cada vez más frecuente en las ciencias sociales, que es el posdoctorado. No se trata de la obtención de un título, pues no hay título superior al doctorado. En general toma la forma de estadía de investigación, cuando se realiza en el exterior. En las ciencias duras, está asociado a la visita de un laboratorio distinto al cual se realizó el doctorado y la posibilidad de iniciar una línea de trabajo propia, diferenciada del laboratorio donde se realizaron los estudios de investigación. En las ciencias sociales, es una suerte de periodo “sándwich” en el que se profundizan ciertos aspectos de la tesis, y partiendo de ellas, se busca abrir nuevas perspectivas de investigación. Además, a medida que se avanza en la carrera, comienza la presión por la publicación, al modo del dictum “publicar o perecer”. El posdoctorado suele ser un momento el cual se preparan y adaptan los resultados de la tesis doctoral para ser publicados como artículos en revistas especializadas.

2.4 Carrera de investigador

Luego de todas estas etapas puede decirse que se ha acabado la etapa de entrenamiento para la investigación y comienza la carrera de modo más independiente. En las ciencias sociales y las humanidades un investigador se vuelve autónomo más prontamente que en las ciencias duras, pues no existe una necesidad tan fuerte de equipamiento y se trabaja menos en equipo (en las humanidades el trabajo continúa siendo individual). Si uno quiere seguir una carrera académica pura, las oportunidades laborales se restringen a entrar como investigador en la planta del CONICET o conseguir un cargo de dedicación exclusiva en las universidades. En otras disciplinas, existen también otras instituciones como INTA o CNEA donde se puede realizar investigación con cargos de tiempo completo, pero no es así en las ciencias sociales y las humanidades. Los criterios de evaluación para ingresar a estos cargos en CONICET o las universidades se basa fundamentalmente en la producción académica, medida en función de la cantidad de artículos, capítulos de libros, libros y presentaciones en congresos publicados. Por otra parte, también comienza una competencia por subsidios de investigación, es decir, dinero para financiar los insumos y el equipamiento necesario para producir conocimientos. Asimismo, otro plus lo supone la formación de recursos humanos, es decir, la dirección de trabajos de tesis de grado y posgrado. En los últimos tiempos también se han valorado las actividades de transferencia, que en general suponen el contacto con actores externos al campo académico, y la adaptación de los conocimientos producidos a un uso comercial o social no rentable.

Finalmente hay que señalar que aquel que ha obtenido un doctorado no sólo puede volcarse a las actividades académicas. Cuenta con una capacitación muy avanzada para desempeñarse en otros ámbitos como la gestión pública o la planificación, así como también en el sector privado (en las ciencias duras, fundamentalmente en la industria). Sin embargo, la gran mayoría de los que realizan un doctorado están pensando en seguir realizando investigación académica y no conseguir financiamiento para ello puede suponer una situación frustrante.

3. Instituciones e instrumentos

A continuación una breve descripción de las distintas posibilidades de financiamiento en cada una de las etapas.

3.1. Becas de grado y posgrado

A nivel de grado, las universidades nacionales son las únicas que brindan becas de investigación para estudiantes avanzados. En el caso de la UBA, se trata de las becas “estímulo”, y existen otras equivalentes en la mayoría de las universidades.

A nivel de posgrado, hay distintas instituciones que otorgan becas, entre las que se destacan el CONICET, la Agencia Nacional de Promoción Científica y Tecnológica y las mismas universidades. Generalmente las becas de doctorado están divididas en dos tramos, que obtienen nombres diversos. En CONICET se denominan “Tipo I” y “Tipo II”, y tienen una duración de 3 y 2 años respectivamente. En la UBA, la misma duración refiere a “Doctorado” y “Culminación de doctorado”. La UBA ofrece también becas de maestría, pero quienes las obtienen luego no pueden presentarse a la categoría “doctorado” sino únicamente a las de culminación. En el caso de la ANPCyT, sólo se otorgan becas iniciales de 3 años, que se dan únicamente en el marco de proyectos acreditados, y cuyo proceso de selección es descentralizado y recae en los directores del proyecto financiado por ANPCyT. En el caso del CONICET no es requisito que el proyecto doctoral se enmarque en un proyecto de investigación más amplio, en el de la UBA sí aunque no necesariamente de un proyecto que esté financiado por la UBA. En el CONICET y la UBA las convocatorias se hacen de forma centralizada, mientras que en la Agencia los cronogramas y las decisiones se toman dentro del grupo de investigadores responsables de un proyecto. En otras universidades del país existen sistemas similares, algunas de ellas mantienen un programa de tres tramos: “iniciación”, “perfeccionamiento” y “formación superior” (2+2+1 año), que responde al modelo que antiguamente utilizaba al CONICET.

Por último es necesario aclarar que todas las becas de posgrado requieren una dedicación exclusiva. Esto significa que es necesario renunciar a cualquier otro trabajo “en blanco” que se tenga, a excepción de un cargo docente universitario de dedicación simple. En el caso de CONICET, es posible tener otro cargo docente, pero se descontará del estipendio el segundo cargo.

Para el posdoctorado existen becas, fundamentalmente otorgadas por el CONICET y el Agencia, no por las universidades. Tienen una duración de dos años y es requisito para acceder a ellas haber defendido exitosamente la tesis de doctorado al momento de comenzar a cobrar, no en el momento de solicitarlas. 

Las becas suelen tener límites de edad, y el sistema científico está ordenado de modo tal que se espera que un investigador se doctore entre los 30 y los 33 años.

3.2 Subsidios de investigación

Más allá de las becas, el otro instrumento central en política científica y tecnológica son los subsidios de investigación, en torno a los cuales se forman “proyectos de investigación”. Se trata de una suma de dinero que se otorga a un investigador o a un grupo para la realización de un plan de trabajo. Se puede gastar en equipamiento, insumos, viajes y viáticos, servicios técnicos, etc. pero no en salarios. Existen distintos tipos de subsidios de acuerdo a los montos y las etapas de la carrera. Las principales instituciones que otorgan estos subsidios son una vez más las universidades, la Agencia y el CONICET. En la UBA se trata de los UBACyT, en la Universidad Nacional del Litoral de CAI+D (y así en otras), en el CONICET de los PIP, en la Agencia de la línea PICT. Tanto Agencia como las universidades suelen incluir líneas para investigadores (doctores) jóvenes, de menos de 35 años.

3.3 Carrera de Investigador

El CONICET ofrece una Carrera de Investigador Científico a la que se puede ingresar una vez concluido el doctorado y preferentemente el posdoctorado también. Para entrar en la categoría “asistente” hay que tener hasta 35 años, es posible –aunque más difícil- ingresar en categorías superiores. Quien ingresa a la carrera de investigador entra en una relación laboral de dependencia con el CONICET (lo cual no sucedía en las becas) y se transforma en un investigador de planta, que es evaluado cada uno o dos años y que si supera estas evaluaciones –a través de informes- mantiene su cargo. Los investigadores se desempeñan en lugares de trabajo propios del CONICET o en las universidades. En la práctica la carrera de investigador constituye la forma más segura de tener un ingreso continuo para las actividades de investigación, y los que pertenecen a ella conforman una élite en el sistema científico. La otra forma de dedicarse exclusivamente a la investigación es a través de un cargo docente de tiempo completo en las universidades, pero dada la estructura del sistema universitario, éstos no abundan, su obtención es más difícil y su continuidad muchas veces está atada a una política de alianzas locales en las facultades de origen.