A 10 años del boom del español para extranjeros: un mapa de la cuestión

Por Ana Brown

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Quienes vienen, quienes enseñan y qué falta por hacer en ELSE de Argentina

No es un secreto para nadie que después de la devaluación, la Argentina comenzó a recibir un caudal importante de turistas extranjeros. Buenos Aires, en particular, pasó de ser una ciudad prohibitiva a una muy accesible y, además, sumamente atractiva. Muchos de los viajeros estaban interesados en aprender español. Dentro de ese público había y hay diferentes perfiles: mochileros de viaje por Latinoamérica, profesores universitarios en año sabático, estudiantes de intercambio, etc.  Según los últimos relevamientos, hubo un cambio en el perfil de los estudiantes: al principio de la década llegaban más que nada viajeros curiosos y ahora son cada vez más los llegan para quedarse y estudiar en las universidades.

Pero también hay otros perfiles de estudiante que no suelen ser considerados en los análisis sobre el tema. Tal es el caso de los inmigrantes, como los orientales, que ya están viviendo en el país y necesitan estudiar la lengua. O el desarrollo en español como lengua segunda para los indígenas que se ven en la situación de comenzar a aprender la lengua en el primer grado de su escolarización. Es por estas situaciones que actualmente se prefiere hablar de ELSE (Español como lengua segunda o extranjera) incorporando la idea de que puede tratarse de una lengua segunda y diferenciándose de la denominación impuesta internacionalmente por España de ELE (Español Lengua Extranjera).

¿Dónde estudiar?

En general, aquellos que planean pasar un par de semanas en la ciudad eligen los institutos de español que les ofrecen un pantallazo rápido de funciones comunicativas básicas con docentes jóvenes y muy predispuestos al intercambio con extranjeros.

El estilo de aprendizaje es veloz y dinámico: se trata de paliar la urgencia de comunicarse ya o refrescar los conocimientos que traen de sus países. Esta situación genera que los grupos sean muy pequeños e inestables, y que sean mayoritariamente de niveles básicos. Como material se suelen utilizar compendios de fotocopias de diferentes materiales editados y no editados. La otra consecuencia de esta dinámica es la inestabilidad absoluta para los docentes, en términos de planificación y también de cantidad de horas laborables. En general el modo de “contratación” es el monotributo. Debido a las presiones de algunos grupos de docentes, algunos institutos han implementado una contratación en blanco, pero con sueldos muy bajos. A pesar de estas condiciones, se reconoce que Buenos Aires es una de las ciudades con mejor nivel en la enseñanza de español.

Existen otras ofertas para estudiar español: se trata de los centros de idiomas de las universidades. Según datos de la AADE (Asociación Argentina de Docentes de Español), se calcula que actualmente la mayoría de los extranjeros eligen las universidades para sus estudios. Esto tiene que ver probablemente con el cambio en el perfil de los estudiantes que llegan al país. Los que toman cursos universitarios planean quedarse por algunos meses en la ciudad y cursar carreras de grado y posgrado. En muchos casos, los estudiantes reciben créditos en sus universidades de origen por los cursos que hacen aquí. Las universidades ofrecen cursos cuatrimestrales y también  de 4 y 8 semanas, pero con grupos conformados. Esto conlleva estabilidad en los grupos, y la posibilidad de gestionar aprendizajes más direccionados, simplemente por una cuestión de tiempos. La condición de posibilidad para lograr grupos estables es la cantidad de alumnos que llegan a las instituciones, aunque no hay que desestimar el factor de gestión con perfil más académico o más comercial. En cuanto a los materiales,  las universidades suelen producir sus cuadernillos propios; estos se enmarcan en el proyecto institucional de enseñanza de la lengua de cada universidad.

Las condiciones laborales para los docentes son un poco mejores, pero sin embargo son monotributistas al igual que los docentes de institutos.

Agrupaciones

En estos años han surgido una serie de agrupaciones de los distintos actores que de alguna manera configuran el campo de ELSE en Argentina. Hay dos asociaciones de institutos AACELE y SEA. En cuanto a las universidades, un grupo de veinticinco universidades nacionales conforman el Consorcio Interuniversitario para la evaluación del conocimiento y uso del español, que administra el examen oficial de lengua española de nuestro país: el CELU (Certificado de Español, Lengua y Uso).

Por su parte los docentes también se han empezado a organizar. Existe desde el 2001 la Asociación Argentina de Docentes de Español (AADE) que viene realizando relevamientos de la situación del español en Argentina desde el 2005. Y desde hace dos años también existe METELE, un movimiento de educadores y trabajadores en ELE de Argentina, cuyo objetivo es luchar por conseguir mejores condiciones laborales principalmente en los institutos.

Formación docente

No existe nada semejante a un título habilitante para ejercer la docencia en el área. Las personas más idóneas para hacerlo son los licenciados y profesores en letras. Pero es absolutamente aconsejable contar con alguna especialización más, ya que la formación del grado no llega a cubrir todas las necesidades específicas de la disciplina. En el país existen ofertas de formación principalmente en el nivel de diplomado o programas de capacitación, como el que ofrece la Universidad de Buenos Aires en su Laboratorio de Idiomas, o la Especialización ofrecida en la Universidad Nacional de La Plata. La Universidad Nacional de Córdoba ofrece una maestría en el área. La gran decisión de las universidades y los profesorados a futuro será ver si incorporan ELSE al grado o si se tratará de una formación de posgrado.

Investigación

La investigación en ELSE es un campo que genera cada vez más interés. Es interesante señalar que el área se fundó hace más de veinticinco años en nuestro país, aunque es innegable que la afluencia de estudiantes post devaluación le dio un fuerte espaldarazo. La tendencia en los últimos años ha sido la creciente formalización del área. Muchos egresados de la carrera de Letras, por ejemplo, se están volcando a elegir esta área como especialización. Actualmente hay un gran proyecto sobre el tema conformado por seis universidades nacionales y financiado por la Agencia. Es probable que en los próximos años se desarrollen numerosas tesis de maestría y doctorado en este campo.

Materiales

Los materiales editados en Argentina son muy pocos. En general se trabaja con fotocopias de estos materiales y de otros elaborados en distintas instituciones, pero nunca editados. A la hora de analizar este hecho se deben tener en cuenta, por un lado, la perspectiva del productor de los materiales y por otro, la del editor. En el primer caso, habría que preguntarse  qué condiciones de posibilidad temporal y económica tienen los docentes para producir material y cómo es remunerada esta producción. Y en el segundo, considerar la demanda interna y la posibilidad de exportación de esos materiales.

¿Qué falta?

Sin dudas, a diez años del boom del área en el país son tres las grandes asignaturas pendientes. En primer lugar, la  mejora de las condiciones laborales de los docentes, con miras a una mayor profesionalización y a condiciones de trabajo más justas. La situación actual es muy irregular para cualquier persona que quiera dedicarse exclusivamente a la enseñanza de español y hace que se torne prácticamente imposible vivir únicamente de la especialidad, dada la gran inestabilidad y la falta de condiciones laborales mínimas como las licencias por enfermedad,  embarazo o las vacaciones.

En segundo lugar, el aumento, desarrollo y por sobre todo jerarquización de la formación en el área. Para poder seguir produciendo investigación en ELSE es fundamental reconocer el trabajo y la experiencia de los equipos docentes que ya vienen desarrollando diferentes temas y sumar jóvenes graduados que quieran especializarse en el área. En ese sentido, sería muy interesante que comience a reconocerse la especialidad en Lingüística aplicada, que aún no cuenta con una formalización en nuestro país: esta sub disciplina investiga temas como evaluación y aplicaciones pedagógicas en la enseñanza de segundas lenguas. En ese sentido, debería continuarse con la conformación de equipos de investigación reconocidos, además de aumentar la oferta de becas de maestría y doctorado en el tema.

 Por último, la edición de materiales nacionales: manuales, gramáticas, diccionarios,  audios… Las posibilidades son muchas. Resulta inexplicable que al día de hoy y con la gran demanda que tenemos en nuestro país, haya sólo cuatro manuales y una gramática editados. Es una gran oportunidad de promover una industria local y promover contenidos propios, que revaloricen nuestra identidad cultural y nuestra variedad del español.

Todas estas cuestiones están atravesadas por tensiones políticas y económicas difíciles de solucionar en el corto plazo. Pero no imposibles, si existe una voluntad compartida por los docentes del área, decisión política a nivel universitario e inversión de los organismos que financian investigación.

Notas de prensa sobre el tema

Sitios de interés

Ana Brown es Licenciada y Profesora en Letras por la UBA y becaria doctoral de la ANPCyT. Está desarrollando su doctorado en el área de evaluación del español como lengua segunda.